lunes, 31 de enero de 2011

Edipo II : el posible mito original


Como ya se vio en este blog, Edipo era hijo de Yocasta o Epicasta, según la versión, y de Layo, rey de Tebas. Las principales fuentes que hablan de este personaje mitológico son algunas obras mitográficas, que vienen a ser resúmenes de unas epopeyas de las que tenemos el título y referencias, pero no se conservan.

Los mitos sobre Edipo se volvieron a tratar en la tragedia, pero debido a que la tragedia reelabora el mito para darle mayor dramatismo, no constituyen una fuente del todo fiable para conocer el mito.

Es probable que, en el mito original, Layo hubiera recibido un oráculo que le advertía de que moriría a manos de su propio hijo, por lo que el rey abandonó a su hijo y posiblemente recurrió a la homosexualidad. Porque es conocido el mito en el que Layo  rapta a Crisipo, hijo de Pélope y es por eso que Hera, envía como castigo a la Esfinge de Tebas.

Después de años llega Edipo a Tebas y parece ser que mata a la Esfinge recurriendo a su fuerza física, igual que el resto de héroes acaban con otros monstruos. La existencia de representaciones de Edipo enfrentándose a la Esfinge con armas, da peso a esta hipótesis. Parece que la victoria gracias a su intelecto, es invención de la Tragedia. Otra posible invención de la tragedia es el hecho de que tenga hijos con su madre Yocasta, en los poemas del ciclo Tebano se decía que cuando Yocasta murió, el se casó de nuevo con Eurigamia y fue con ella con quien tuvo a sus hijos.

El exilio de Edipo a Colonos, es también innovación de la tragedia ya que, en los poemas del Ciclo Tebano, se dice que permanece en Tebas y sigue reinando. La última posible innovación con respecto al mito original es la ceguera de Edipo, algunas fuentes aseguran que conservó su vista.

viernes, 28 de enero de 2011

Aedos y rapsodos

Los aedos y los rapsodas eran unos personajes que en la antigua grecia se dedicaban a difundir poemas épicos tanto de gestas bélicas como podría ser La Ilíada,  poemas menores como los pertenecientes al ciclo Tebano y Troyano o también cosmogonías como la Titanomaquia, la Gigantomaquia y la Cosmogonía.

 El aedo, cantaba sus poemas con acompañamiento de un instrumento de cuerda como podría ser la forminx. En la misma Odisea vemos que aparecen dos aedos, Femio y Demódoco, estos aedos aparecen en cortes, pero no dependían de ella, sino que acudían cuando se les llamaba, iban de ciudad en ciudad. El mismo Aquiles aparece en la Ilíada ejerciendo el papel de aedo.

Los rapsodos, aparecen con la escritura, se dedicaban a ir de ciudad en ciudad y transmitir unos poemas orales ya fijados. Recitaban con el acompañamiento de un bastón con el que golpeaban el suelo para marcar el ritmo. La principal diferencia con el aedo, es que al atenerse a un texto ya fijado tienen un margen de improvisación muy limitado, en cambio el aedo elabora su texto y reelabora en función de los intereses del público que no estaba callado durante el canto.

Los aedos en época arcaica se equiparaban a los adivinos, pues no tenían la concepción de que el pasado se recordaba. Sino que era similar a la adivinación, pero hacia el pasado. La verdad (αλεθεια) era aquello que no permanecía oculto y solo los dioses la conocían o en todo caso alguien inspirado por ellos, por lo que invocaban a las Musas. El recuerdo del pasado, venía a ser como una adivinación hacia el pasado, en vez de hacia el futuro. Tanto aedos como adivinos solían ser ciegos, a cambio de renunciar a su vista física, se les daba esta visión especial. Se cree que Homero fue uno de esos aedos.