jueves, 29 de septiembre de 2011

Hero y Leandro


Leandro y Hero eran dos amantes que vivían a ambos lados del estrecho del Helesponto: Leandro en Abidos y Hero en Sestos. Leandro conoció a Hero en el pueblo natal de ella durante una festividad en honor a Afrodita, diosa de la que era sacerdotisa Hero.  Tras conocerla solía cruzar el estrecho a nado guiado por una lámpara que ella encendía en un su torre junto a la costa. Pero una noche decidió cruzar el estrecho a pesar de la fuerte tormenta. Mientras nadaba el viento apagó la lámpara de su amada, él perdió la orientación y la fuerte ventisca lo envolvió y lo mató. Cuando a la mañana siguiente, ella vio llegar el cadáver de su amado a la orilla, se arrojo desde la torre para unirse con él.

martes, 27 de septiembre de 2011

Procris y Céfalo



Procris (griego antiguo Πρόκρις) era hija de Erecteo, fundador de Atenas, y   Céfalo, su esposo, era hijo de Deyoneo. 


Cuenta Ferécides de Leros que Céfelo decidió ausentarse durante ocho años de su hogar para comprobar la fidelidad de su esposa. Cuando volvió a su hogar, decidió poner a prueba la fidelidad de su esposa. Para averiguarlo, la sedujo disfrazado y así comprobó su infidelidad. Tras esto se reconciliaron, pero pasado un tiempo, ella también comenzó a sospechar que su marido le era infiel porque se ausentaba durante largo tiempo y por esto decidió seguirlo cuando este se marchó a cazar. En el bosque,al oír que él gritaba: " Néfele", salió del matorral en el que se escondía. Céfalo se asustó y la mató con una jabalina creyendo que era una fiera. 

Según Ovidio, Céfalo fue raptado por Eos mientras cazaba y aunque llegaron a tener hijos, Céfalo nunca olvidó a su esposa. Eos celosa, devolvió a Céfalo con su esposa, pero le dijo que podía demostrar que Procris iba a serle infiel. Céfalo entró en casa de Procris con un disfraz, con la intención de seducirla. Ella aceptó, por lo que quedó comprobado lo dicho por Eos.

Apolodoro cuenta que Procris se acostó con Pteleón a cambio de una corona de oro, pero fue descubierta en su cama por su marido. Una vez descubierta, la infiel huyó con Minos, al cual ayudó a curarse de su enfermedad genital. Agradecido, Minos le regaló un perro al que no se le escapaba ninguna presa y además una jabalina infalible. Ella le regaló el perro a su marido y, así, se reconciliaron.


viernes, 23 de septiembre de 2011

Diana y Acteón


Una vez iba Acteón, nieto de Cadmo( fundador de Tebas), paseando por el bosque con su jauría de perros. LLegó a un lago en el que se bañaba Diana junto a las ninfas que la acompañaban. Cuando estas se percataron de que el joven las observaba, taparon todas a Diana con sus cuerpos, pero la diosa era más alta que todas ellas y aún así se le veía el pecho. Enfureció la diosa y convirtió al joven en ciervo. El cuerpo se le llenó de pelo, sobre su cabeza crecieron cuernos y su voz mutó, solo su mente permaneció inalterada. No sabía el joven si volver a casa o quedarse en el bosque, entonces se topó con su jauría de perros que no reconocieron a su amo bajo la apariencia de un ciervo y comenzaron a perseguirlo para darle caza. Finalmente lograron atraparlo y entre todos devoraron el cuerpo de su joven y desdichado amo.

martes, 20 de septiembre de 2011

Licaón


En la mitología griega Licaón (en griego Λυκάων) era un rey de Arcadia hijo de Pelasgo (al que sucedió) y de Melibea, Cilene o Deyanira. Otras versiones lo hacen hijo de Titán y la Tierra.
Era un rey culto y religioso, muy querido por su pueblo, al que ayudó a abandonar la vida salvaje que habían llevado hasta entonces. Fundó la ciudad de Licosura, una de las más antiguas de Grecia, y en ella erigió un altar a Zeus Licio. Pero su apasionada religiosidad le llevó a realizar sacrificios humanos, lo que degeneró su posterior metamorfosis. Ovidio afirma que llegó al punto de sacrificar a todos los extranjeros que llegaban a su casa, violando la sagrada ley de la hospitalidad.
Enterado de esta aberración, Zeus se hizo pasar por un peregrino y se hospedó en su palacio. Licaón se preparó para asesinarle, pero alertado por algunas señales divinas, quiso asegurarse antes de que el huésped no era un dios, como afirmaban sus temerosos súbditos. Para ello hizo cocinar la carne de una de sus víctimas o de un esclavo, y se lo sirvió a Zeus. Éste montó en cólera y transformó a Licaón en un lobo, incendiando después el palacio que había sido testigo de tanta crueldad.
Licaón fue padre de una numerosa prole (algunos autores afirman que llegaban a cincuenta), tenidos de distintas mujeres. Los hijos de Licaón eran famosos por su insolencia e impiedad, y sus crímenes llegaron a oídos de Zeus, que se disfrazó de viejo mendigo y acudió al palacio de los licaónidas para comprobar si los rumores eran ciertos. Los jóvenes príncipes tuvieron la osadía de asesinar a su propio hermano Níctimo y servir sus entrañas al huésped, mezcladas con las de animales. Zeus descubrió el engaño y enfurecido convirtió a todos en lobos, los fulminó con su rayo o tuvieron que exiliarse para siempre, según las versiones. Después devolvió la vida a Níctimo, que sucedió a su padre en el reino de Arcadia.
Según Apolodoro fue en el reinado de éste último cuando se produjo el diluvio de Deucalión, provocado precisamente por ira que generó a Zeus la impiedad de los hijos de Licaón.
Suidas ofrece otra versión de la historia, según la cual Licaón había extendido, con el fin de que su pueblo se volviese más piadoso, el rumor de que Zeus iba a visitarle a menudo de incógnito. Para comprobarlo sus hijos fueron los que mataron a un niño y mezclaron su carne con la de los bueyes preparados para el sacrificio al dios, que fulminó con un rayo a los asesinos. Fue entonces cuando Licaón, inocente, instituyó las lupercal.