jueves, 22 de mayo de 2008

El portero del prostíbulo


Nada que ver con el mundo clásico, pero no puede faltar en mi blog.

Erase una vez un hombre que era portero de un prostíbulo porque su padre lo había sido antes que el, su abuelo antes que su padre y así sucesivamente.

Pero llegó un día en el que el prostíbulo cambió de dueño y el nuevo dueño quería modernizarlo y le dijo al portero: a partir de ahora me harás informes semanales, de la gente que entra, de lo que se consume...

A lo que él contestó: pero si yo no se ni leer ni escribir.
Entonces el nuevo dueño lo hechó.

Al verse sin dinero ni trabajo, decidió sacra su caja de herramientas para arreglar una cosa de su casa. Pero vió que necesitaba un destornillador que no tenía y decidió ir al pueblo de al lado para comprar, porque en el suyo no vendían.
Después de 3 dias de viaje, por fin llegó. Compró lo que necesitaba y decidió comprar unas cuantas herramientas más para venderlas en su pueblo.

De vuelta al pueblo, no solo consiguió vender rápidamente las herramientas que compró de sobra, sino que le pidieron más.
Por lo que decidió volver a por más herramientas.
Esta vez compró más que la anterior. Y asi sucesivamente, hasta que llegó a montar una ferreteria en su pueblo. Después se enriqueció y montó más hasta ser el hombre mas rico de su pueblo y decidió fundar una escuela alli, para que los demás niños aprendieran a leer y escribir, ya que el no tuvo la oportunidad, quería que ellos si la tuvieran. En la inauguración de la escuela le hicieron firmar y el dijo: perdona, pero yo no sé ni leer ni escribir!
a lo que le contestaron :¡Tu! has llegado tan lejos sin saber ni leer ni escribir, no se donde habrías llegado si hubieras sabido.
El dijo: seguiria siendo portero de un prostíbulo.