domingo, 11 de mayo de 2008

El rey Midas



Una vez llegó a la corte Sileno,un amigo de el mismo Baco, cuando lo presentaron ante el rey, este lo reconoció enseguida y después de hacer unas fiestas en su honor, lo llevó junto al dios.

Este agradecido le concedió un don a Midas, el qué quisiera. Después de pensárselo, Midas decidió que quería el don de convertir en oro todo lo que tocara y Baco se lo concedió.

De camino a su palacio iba tocando animales y plantas, para comprobar que realmente su deseo se había cumplido y efectivamente todo lo que tocaba se convertía en oro, el rey estaba la mar de contento, hasta que llegó la hora en la que le entró sed: al beber, su copa se volvió de oro y el vino que tragaba se convertía en oro líquido, impidiéndole así paliar su sed.
Cuando intentó comer le pasó lo mismo con la comida, cada bocado que intentaba ingerir se convertía en oro.

Al comprobar que su deseo le traía mas desgracias que alegrías, se presentó de nuevo ante Baco para pedirle que le quitara su don, este le dijo: y porque no pensaste mejor el don que querías, después de mostrar un gran arrepentimiento Baco le dijo que se bañara en el nacimiento del río Pactolo , al sumergirse Midas en el río , se deshizo del don y trasladó su residencia a un bosque habitado por el dios Pan, este era músico y retó al mismísimo Apolo, todos los miembros del jurado votaron a Apolo exceptuando Midas, al que Apolo castigó transformando sus orejas en orejas de asno.

Este avergonzado las cubrió con un sombrero, pero su barbero difundió la noticia de manera indirecta. Cavó un hoyo y susurró: el rey midas tiene orejas de burro, en ese lugar creció un junco y cada vez que soplaba se oía: el rey midas tiene orejas de burro, este avergonzado, se suicidó.