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martes, 27 de septiembre de 2011

Procris y Céfalo



Procris (griego antiguo Πρόκρις) era hijo de Erecteo, fundador de Atenas, y   Céfalo, su esposo, era hijo de Deyoneo. 
Cuenta Ferécides de Leros que Céfelo decidió ausentarse durante ocho años de su hogar para comprobar la fidelidad de su esposa. Cuando volvió a su hogar, decidió poner a prueba la fidelidad de su esposa, la sedujo disfrazado y así comprobó su infidelidad. Ella también sospechaba que su marido le era infiel porque se ausentaba durante largo tiempo y por esto decidió seguirlo. Al oír que él gritaba: " Néfele", salió del matorral en el que se escondía. Céfalo se asustó y la mató con una jabalina creyendo que era una fiera. Según Ovidio, Céfalo fue raptado por Eos mientras cazaba y aunque llegaron a tener hijos, Céfalo nunca olvidó a su esposa. Eos celosa, devolvió a Céfalo con su esposa, pero le dijo que podía demostrar que Procris iba a ser seducida por un extraño. Céfalo entró en casa de Procris con un disfraz, con la intención de seducirla. Ella aceptó, por lo que quedó comprobado lo dicho por Eos.
Apolodoro da una caracterización completamente diferente de Procris. Afirma que Procris fue sobornada con una corona de oro para dormir con Pteleón, pero fue descubierta en su cama por su marido. Después ella huyó de su esposo con Minos, al cual ayudó a curarse de su enfermedad genital, por lo cual se le otorgó un perro al cual no se le escapaba ninguna presa y además una jabalina infalible. Apolodoro escribe que ella le dio el perro a su marido y, así, se reconciliaron.

Higino dice que el perro y la jabalina fueron regalos de la diosa Artemisa (no de Minos) y Antonino Liberal escribe que ella se disfrazó  como un joven para seducirlo y que Céfalo cayó en la trampa. Al haber caído los dos en el mismo ardid, terminaron reconciliándose.
Mientras que Apolodoro dice que su muerte fue producto de un accidente de caza, Higino indica que ella sospechaba que él tenía una amante y Céfelo la mató, como en el relato de Ovidio. Al estar ella muriendo en los brazos de su marido llega a decirle: "Como prometiste en tus votos matrimoniales, no te cases con Aurora." Céfalo luego de esto huyó al exilio.