sábado, 5 de octubre de 2013

Narciso y Eco



Eco era una ninfa que sólo era capaz de repetir las últimas letras de lo que decían otros porque Hera la había castigado a causa de su chafardería.

Un día vio a Narciso y se enamoró del jóven. Él era un muchacho apuesto y no le faltaban los pretendienes pero a todos les rehuía. Uno de esos  jóvenes a los que había rechazado le deseó que quisiera a alguien tanto como él mismo a Narciso pero que no fuera correspondido. Y el deseo del muchacho se cumplió, pues Narciso se enamoró de su propia imagen.

Todo sucedió mientras,un día, sentado a orillas de un río la ninfa  Eco esperaba a que Narciso pronunciara alguna palabra para ella poder dirigierse a él pues a causa de su castigo no tenía otra forma de hablarle. Cuando Narciso pronunció la primera palabra, ella repitió el final y fue pronunciando las últimas letras de lo que el apuesto joven decía hasta que reunió el valor para presentarse ante sus ojos, pero él la rechazó y ella se escondió en los bosques donde se consumió literalmente de amor y quedó de ella únicamente su voz.

Narciso sin querer vio su reflejo en el agua y quedó profundamente enamorado de esa imagen. Intentó coger esa imagen en vano pues esta le huía y se preguntó por qué se le escapaba si al sonreír, el reflejo le devolvía la sonrisa. Finalmente, según las Metamorfosis de Ovidio descubrió que se había enamorado de si mismo, pero en otras versiones no se da cuenta de que esta enamorado de su propia imagen.