sábado, 23 de noviembre de 2013

Versiones de mitos: La cosmogonía



                                                 

Al principio todo era una masa homogénea formada por tierra, mar, cielo, planetas y astros. Surgió de esa masa Genoplanto y Genozoo y primero cogieron los astros y los lanzaron con todas sus fuerzas hacia arriba, lo más lejos que pudieron.

Luego hicieron lo mismo con los planetas y con el cielo. Por último quedaron Tierra y Mar unidos, también a ellos los separaron.

Genoplanto se unió con Tierra y de esa unión nacieron árboles, flores y cuantas plantas conocemos. Los animales nacieron de la unión de Mar con Genozoo, pero no eran iguales a los que conocemos ahora, la mayoría eran semejantes a reptiles y vivían en las aguas, luego con las condiciones del ambiente fueron mutando. Llegó el momento en que parte de ellos se trasladaron a vivir a la seca tierra, pues en el mar no cabían.

Poco a poco le salieron pelos, mejoraron sus patas y se adaptaron a la vida en la tierra. También se unió Genozoo al Cielo, se formó una pequeña nube, que iba creciendo a medida que pasaba el tiempo. Llegó a tener tres mil veces el tamaño original y cuando hubo acabado la gestación nacieron de ella águilas, halcones, lechuzas y demás pájaros. También surgieron los indeseables mosquitos, y las moscas y cuantos insectos conocemos.

De manera espontánea surgieron vientos como Céfiro o Bóreas y las primeras divinidades como Cronos y Rea. Las algas marinas, surgieron de las semillas que habían llegado a parar  a los mares, transportadas por vendavales desde las plantas.

Cuando ya hubo animales y plantas de toda clase, en la tierra y en el mar. Le llegó el momento al hombre y a la mujer. El frío Boreas quedó enamorado de un bello árbol: el roble y se enroscó en su tronco, quedó preñado el árbol y pasados nueve meses, de él surgió el Varón. La mujer, en cambio, surgió de un árbol diferente: la palmera y no fue Bóreas su progenitor, sino el suave Céfiro.