domingo, 22 de diciembre de 2013

Versiones de mitos: El origen de las Saturnales




Después de ser derrocado por su hijo Júpiter, Saturno se refugió en el Lacio donde conoció a una ninfa con la que engendró a Silvio. Cuando el hijo creció decidió fundar una ciudad y para que esta tuviera ciudadanos, reunió a los hombres que vivían dispersos por el monte como salvajes y les dio leyes, les enseñó a construirse sus propias casas y el arte de cultivar la tierra.

Faltaban sin embargo en su ciudad mujeres que pudieran engendrar hijos y aseguraran la pervivencia de su pueblo. Silvio recordó que no lejos de allí vivían las "Mulieres", un poblado compuesto únicamente de féminas y niños. Todas ellas eran devotas de la diosa Tellus y por su fidelidad y sacrificios, esta les había otorgado el don de concebir  hijos por si mismas, sin necesidad de varón. Si daban a luz un niño este debía abandonar el poblado a la edad de catorce años y emprender una nueva vida en otra parte.

Silvio y sus compañeros llegaron rápidamente a la ciudad de esas mujeres, se las llevaron por a fuerza y para colmo prendieron fuego al templo dedicado a Tellus. Con este acto enfurecieron a la "Madre Tierra" y esta, en venganza, secó sus cosechas y pastos. Murió su ganado de hambre primero y luego el hambre también llegó a los ciudadanos. Silvio, desesperado fue en busca de su padre para que le ayudara.

Saturno se compadeció de esos hombres y de su vástago por eso al caer la noche, salió de su escondite y llevó cestas con comida a cada una de las casas. Había en ellas frutas y verduras, carne, dulces y un odre de vino. Añadió además juguetes para los niños del poblado.

Cuando despertaron los habitantes y vieron esas cestas ante los hogares de sus casas, no podían creer lo que veían. Tras consultar con los oráculos sobre el origen de tan misteriosa aparición, supieron que Saturno les había salvado de morir por el hambre. Por eso hicieron sacrificios en honor al dios y alzaron un templo en su honor.

A partir de entonces cada año se festejaban esos días y la gente decoraba sus casas de manera especial con velas, se reunía con sus allegados, intercambiaban presentes, descansaban de sus faenas e iban al templo de Saturno. Llamaron a esas fiestas Saturnales.