lunes, 4 de julio de 2016

Hilas

Una ninfa de agua aproximándose hacia Hilas (John William Waterhouse)

En la mitología griega se le considera un amante de Heracles. Según algunos mitógrafos antiguos era hijo de Menodice y Tiodamante(según Apolodoro y Apolinio de Rodas, Higino...). Otros señalan a Ceix (Antonino Liberal citando a Nicandro) como padre del muchacho. Para estos Tiodamante es, simplemente, un labrador rodio.

La versión más conocida del mito cuenta que mientras Hércules  se dirigía a Traquis, donde pensaba pasar una temporada  bajo la protección de Ceix pasó por el territorio de los dríopes. Por el camino encontró a Tiodamante arando con sus bueyes y como tenía hambre, le exigió que le entregara uno. Este se negó a darle uno de sus animales y por este motivo el héroe lo mató y se llevó a su hijo Hilas al que enseñó cuanto sabía.

Tiempo después embarcó junto a él en la nave Argos para acompañar a los Argonautas en su aventura. En una de sus paradas, concretamente en Misia Hilas fue raptado por las Ninfas. 
Heracles  había retado a sus compañeros a una competición para ver quien podía remar durante más tiempo. Tras muchas horas remando, solo Jasón, los Dioscuros y el propio Heracles seguían sin sucumbir al cansancio. Después solo quedaron Jasón y Heracles. Cuando llegaron a la desembocadura del río Cío en Misia, el primero se desmayó y el remo del segundo se rompió por lo que se vieron obligados a hacer parada en aquél sitio.

Mientras preparaban comida para la noche, Heracles fue en busca de madera para hacerse un nuevo remo, cuando regresó  Hilas había salido en busca de agua y todavía no había vuelto por lo que el hijo de Zeus salió en su búsqueda, mientras lo buscaba por los bosques se encontró con su compañero  Polifemo (no se trata del Cíclope sino de otro personaje) que le dijo que había oído a Hilas pidiendo ayuda pero que cuando llegó al lugar del que procedía su voz solo encontró su jarro. Siguieron escudriñando la zona sin éxito y obligaron a la gente del lugar a unirse a la búsqueda.

Lo que le había pasado al chico es que Dríope y las ninfas del manantial de Pegae se habían enamorado de él y lo habían seducido y convencido para que se fuera a vivir con ellas en una gruta situada bajo el agua.

Apolinio de Rodas señala en sus Argonáuticas que Hilas fue divinizado en la zona y la gente de la región solía realizar una búsqueda ritual del muchacho. Se suponía que para cumplir el juramento que sus antepasados habían hecho a Heracles (no cesar en su búsqueda hasta dar con él. Les había amenazado con devastar la zona si dejaban de hacerlo ).

Según Nicandro, las ninfas habrían transformado a Hilas en eco por miedo de que Héracles lo encontrara. De ahí que jamás fuera encontrado. 


Hilas y las ninfas (John William Waterhouse)