martes, 10 de enero de 2012

Grifo





El grifo (griego γρυφος gryphospersa شیردال‌ shirdal, ‘león-águila’) es un animal mitológico que tenía la cabeza y la parte delantera del cuerpo de un águila gigante con plumas doradas, unas poderosas garras y podía ser representado con alas. La parte trasera de su cuerpo era de león. Su tamaño era ocho veces superior al de un león común.
A veces el folclore medieval representaba a los grifos con orejas puntiagudas en la cabeza o plumas en la cola o una cola de serpiente.   


La creencia en estos seres se remonta al antiguo Egipto alrededor del 3300 a.C; sin embargo, hay quienes afirman que son más antiguos ya que existen representaciones  en las culturas babilónica, asiria y persa. También se encuentran representaciones de grifos en la pintura minoica, como en el famoso sarcófago de Hagia Triada. Plinio el Viejo creía que los grifos provenían del norte de Rusia; Esquilo, por su parte, pensaba que provenían de Etiopía, mientras que Bulfinch afirmaba que sus orígenes se encontraban en India. Heródoto, por su parte, creía que la leyenda del grifo provenía del pueblo mítico del los Isedones que vivían en los Montes Urales.Existe, sin embargo, una teoría donde el origen real del grifo puede encontrarse en los restos fósiles de dinosaurios de la familia Ceratopsidae (cuyas características físicas coinciden con la descripción del grifo mitológico) hallados en los desiertos de Asia Central, en especial en Mongolia.


Era una criatura majestuosa y poderosa ya que era un híbrido entre el rey de los aires (águila) y el rey de la tierra ( el león).  Igual de veloz que el águila y feroz como el león. Simbolizaba la unión entre la tierra y el cielo. 


Se creía  que vivían en grupos de entre cinco y treinta seres con una organización jerárquica muy similar a la de los leones, donde el más grande y viejo es la cabeza de la manada. Conforme a un documento escrito en el siglo IX por el irlandés Stephen Scotus, los grifos son monógamos e incluso, si un miembro de la pareja muere, el otro grifo pasará sólo el resto de su vida sin necesidad de buscar un nuevo compañero. Por otro lado, los hábitos de la hembra fueron descritos por Santa Hildegarda de Bingen en el siglo XII, quien afirmaba que la grifo hembra buscaba una cueva donde pudiera poner a salvo sus tres huevos y cuidarlos hasta que éstos eclosionaran. Hay quienes afirman que el Grifo construía sus nidos con oro y que en lugar de poner huevos ponían ágatas por eso atraían la atención de cazadores en busca de sus nidos pero estas criaturas sabían muy bien como protegerlos. 


Además de ser perseguidos por sus nidos de oro, también se les buscaba por las propiedades medicinales de su sangre. Si una mujer bebía su sangre, daba luz siempre a niños ciegos pero esto para las mujeres estériles era mejor que no tener hijos. Si se vertía sobre una herida, podía sanarla independientemente de su gravedad. También se supone que daba poderes proféticos, si antes de acostarse, uno se frotaba las sienes con la sangre, tenía sueños clarividentes.


En Grecia el Grifo era un símbolo de fuerza vigilante. Los Grifos guardaron el oro de los Hiperbóreos. En general, este animal encontraba oro en lo alto de las montañas. El Grifo fue tambien una encarnación de la diosa Némesis, la diosa de la justicia y la venganza , y eran los encargados de tirar de su carro . 
En el Cristianismo,  representó una figura satánica ya que  atrapaba almas humanas, aunque posteriormente, se convirtió en un símbolo de la naturaleza dual entre lo divino y humano , representando incluso a Jesús. Pasa a convertirse en enemigo del mal, y de animales como serpientes y basilíscos, que representaban el mal y por ello eran considerados demoníacos.
Al parecer, sentían gran odio por los caballos, que acababan siendo parte de su dieta, aunque hay cierta controversia, ya que los hipogrifos, se supone que es un cruce entre los grifos y los caballos. 

2 comentarios:

Juan Antonio dijo...

Me encanta tu blog. Lo descubrí dándole a siguiente y ha sido uno de mis mejores descubrimientos. Me apasiona la mitología, he leído mucho sobre ella y me gusta mucho como lo cuentas. Un poco mas y me creo que el grifo existió de verdad. Enhorabuena.

Jaime Jiménez dijo...

Enhorabuena por el blog! este en concreto de los grifos me ha gustado bastante, haces que no se diferencie la historia de la mitología! Un saludo!