sábado, 8 de junio de 2013

Biblis



Menando y Ciánea tuvieron mellizos: Biblis y Cauno. Biblis quería mucho a su hermano, se arreglaba para verle y sentía celos de las mujeres que se le acercaban. A raíz de un sueño Biblis empezó a darse cuenta de que el amor que sentía por su hermano no era el que habitualmente siente una hermana, sino que era un amor incestuoso. A partir de entonces intentaba reprimir su amor, meditaba sobre si eran correctos sus sentimientos, se preguntaba por qué a los humanos no les está permitido unirse a sus hermanos igual que a los dioses. Finalmente decide escribir unas tablillas a Cauno en las que le declara su amor. Este, horrorizado, decide huir de su tierra patria y acaba fundando una ciudad en el exilio.

Después de la huida de su hermano, la desesperada Biblis deambula por tierras y ciudades sin encontrar consuelo. Tan abundante es el llanto de la jóven que acaba convertida en una fuente que recibe su nombre.