miércoles, 4 de septiembre de 2013

Hécuba.

El sueño de Hécuba (Giulio Romano)

Hécuba fue la segunda esposa del rey troyano Príamo y la madre del hombre que causó la ruina de Troya: Paris. Además de a este, engendró a una numerosa prole. El número de sus hijos varía en función de la fuente: Apolodoro dice que tuvo catorce, Eurípides cincuenta, pero la tradición más extendida es que tuvo diecinueve de entre los cuales los más célebres fueron el ya mencionado Paris, Héctor, Casandra y Héleno

En la Ilíada se dice que era hija de Dimas, rey de Frigia  aunque no está del todo clara su genealogía. Esta primera genealogía que le da orígenes frigios esta confrontada desde la antigüedad con otra, la de  los trágicos y en especial Eurípides que la hacía hija de Ciseo, rey de Tracia, y le otorgaba orígenes tracios.


Antes de dar a luz a su segundo hijo Paris, también conocido como Alejandro, soñó que de su seno salía una antorcha que prendía toda la ciudad e incluso los bosques del Ida. En seguida se consultaron los oráculos que mandaron matar al niño que iba a nacer porque traería la ruina de la ciudad. Hécuba a pesar de vivir en una época en la que se respetaban los presagios y que la mujer no tenía ningún poder de decisión, convenció a su marido de que el sueño había sido mal interpretado y consiguió salvar así de la muerte a su pequeño.


Pasados los años y ante la inminente guerra contra los griegos, decidió enviar al menor de sus hijos, Polidoro junto al rey Poliméstor, casado con Ilíona, hermana del muchacho.

Primero pierde a su hijo Héctor cuando este se enfrenta a un Aquiles deseoso de venganza tras el asesinato de su amigo Patroclo y luego a Paris que muere a manos de Filoctetes.

Luego, tras la guerra, los Griegos, una vez muertos todos los hombres troyanos y apresados sus hijos y mujeres, se dirigen hacia el Quersoneso Tracio donde honran a su héroe  Aquiles y allí su espectro exige el sacrificio de Políxena, hija de Hécuba. Discuten sobre el cumplimiento de los deseos de Aquiles pero finalmente deciden sacrificarla y es ejecutada por Neoptólemos, hijo del citado héroe. Aquí no acaban las desgracias  para esta desdichada madre ya que mientras lamentaba la muerte de la recién perdida hija vie el cadáver de Polidoro.

Hécuba ciega a Poliméstor (Giuseppe Maria Crespi)


Hécuba vengó la muerte de su hijo sacando los ojos al asesino y matando a dos de sus hijos en su presencia. Según la tragedia que le dedica Eurípides, ella engaña al rey hablándole de los tesoros que aún queda en los subterráneos de Ilion y en las tiendas de las cautivas Troyanas. Cuando el rey va a buscar los tesoros, las troyanas acuchillan al rey tracio y a sus hijos. Antes de morir el rey profetiza que Hécuba será transformada en perra y que Casandra y Agamenón morirán a manos de Clitemnestra. Después de todo esto, Agamenón ordena a Hécuba que entierre a sus hijos y embarque en la nave. Entonces ella se transforma en perra y se arroja al mar.

Ovidio cuenta en sus Metamorfosis que los griegos deciden lapidarla como castigo al crímen cometido: el asesinato de los dos hijos de Poliéstor. Pero bajo las piedras no hayan su cadáver sino una perra con los ojos de fuego.