jueves, 28 de noviembre de 2013

Las edades del hombre


La edad de oro de Lucas Cranach el Viejo




Cuatro fueron las edades míticas del hombre: la edad de oro, la de plata, la de bronce, sucedió a primera edad de bronce otra un poco mejor que la anterior y la última fue la de hierro.

Los hombres que vivieron en la edad aúrea eran súbditos de Cronos ( Saturno para los romanos), se alimentaban de frutos silvestres como la mora o la fresa, bellotas, miel y leche y nunca envejecían.

Disfrutaban de una temperatura agradable eterna ya que siempre era primavera y para ellos la muerte no era algo traumático.

No existían las naves ni  conocían más tierra que la patria.

En aquella edad no era necesaria la defensa, pues la gente obraba bien sin necesidad de leyes. No existían las fosas, ni altos muros, ni armas, ni tampoco el miedo.

Sucedió a esta edad, la de plata. En esta edad regía el mundo el todopoderoso Zeus. Sus habitantes habían perdido la devoción y ya no rendían culto ni ofrecían sacrificios a los dioses y por vez primera, debido a la aparición de las estaciones, tienen la necesidad de cobijarse en casas. Tampoco la tierra ya da frutos sin ser labrada pero aún siendo una raza peor que la de oro, aún no luchaban entre sí, ni conocían armas.

En la edad que le siguió, se comenzaron a extraer de las entrañas de la tierra metales para fabricar entre otras cosas las armas que usaban en las crueles guerras. Había desaparecido todo pudor y confianza, los engaños y los fraudes habían aparecido en escena y el detestable deseo de posesión había llegado a los corazones de aquellos pobladores. Zeus decidió destruir a esa raza, pero el hijo de Prometeo, Deucalión, y su esposa Pirra, embarcaron por consejo del titán en un arca junto a todo lo que iban a necesitar y escaparon así a la muerte. Zeus envió una gran tempestad que acabó con casi la totalidad de la humanidad.

Cuando por fin llegó a tierra firme Deucalión, ofreció un sacrificio al Zeus y este le envió a Hermes para que le concediera un deseo. Este quiso disponer de hombres y Zeus le dijo que lanzara piedras por encima de su cabeza, así es como de las piedras que lanzó Deucalión surgieron nuevos hombres y de las que lanzó Pirra nacieron las mujeres.

A esta edad sucedió una nueva raza de hombres de bronce, se conoce también como edad heroica, un poco mejor que la anterior pues en ella vivieron los héroes que nacieron de dioses y madre mortal y que ahora habitan en los campos Eliseos. También las guerras fueron la causa de la perdición de estos, unos murieron en Tebas y otros en la atroz guerra troyana.

En la última edad mítica, la de hierro se ha perdido toda piedad y confianza. Ya no se puede confiar ni en los más allegados como los hijos, los padres, los hermanos o los cónyuges. Eran descendientes estos, de los hombres que habitaron en la cuarta edad ( bronce) pero de peor espíritu pues además eran injustos, libidinosos y traidores. Se identifica esta edad con los pueblos dóricos del S. XII a. C. que acabaron con la civilización Micénica. Hesíodo en Los trabajos y los días afirma que esta edad, su edad, también será destruida