viernes, 29 de noviembre de 2013

Versiones de mitos: La edad de hojalata

  


Nacida de la edad de hierro, nació otra raza: la de hojalata. Se caracteriza por ser una raza mixta, entre sus gentes se pueden encontrar hombres nobles y de desorbitada bondad, pero sin embargo son más abundantes los hombres crueles y despiadados. Se alimentan de toda clase de víveres: carnes, pescados, verduras, frutas, pan y dulces. Se introdujeron en los alimentos químicos para que se conservaran mejor, o para modificar su sabor o simplemente para variar el color del alimento y posteriormente se había descubierto también que muchos de ellos eran dañinos para la salud.

Se incrementó enormemente el deseo de poseer y las compras se convirtieron en necesidad. Ya compraban vestidos, ya pantalones, ya camisetas o jerséis, sin necesidad alguna, simplemente por capricho.
Algunos hombres fueron capaces de cualquier cosa con tal de poseer riquezas, matar a sus padres, robar, o explotar a otros seres humanos. Se perdió todo respeto por los animales, estos pasaron a ser otra mercancía más.

Prometeo, después de ser liberado por Héracles, volvió a delinquir y robó los rayos y los truenos del todo poderoso y los ofreció a los mortales. En la tierra se conoció como electricidad. Consiguieron con este obsequio del titán calentar y alumbrar sus hogares sin fuego e incluso refrigerarlos en los cálidos meses estivales. Consiguieron mover carros sin ayuda de mulos, burros o caballos y construir herramientas para coser, hacer cerámicas, para envasar la comida  e incluso para fabricar coches, trenes y aviones y muchas otras cosas.

Volvió a ser castigado el titán tras este crimen, Zeus no quiso correr más riesgos y lo fulminó con su rayo.

Avanzaron tanto en artilugios electrónicos que consiguieron comunicar a través de un simple aparato con cualquier persona, aunque viviera en la otra punta del mundo. Pero se perdieron las cartas y casi en su totalidad la comunicación personal, la gente quedaba para tomar un café y la mitad del tiempo se comunicaba a través de aparatos y así hasta nuestros días.

No solo fue negativo este avance, ahora podemos conocer lugares lejanos, sin pasar toda la vida viajando, escribir sin necesidad de pluma y papel, hacer retratos de nuestra familia sin necesidad de que venga Velázquez y encima con mayor fidelidad. Podemos enviar estos retratos a series queridos que viven lejos y hacer cientos de copias de escritos con tan solo pulsar un botón.

Gracias al regalo de Prometeo, nacieron nuevas profesiones como la de informático, la de mecánico, la de instalador de aires acondicionados, fotógrafos y otras desaparecieron como la de escriba. Y así es en resumen la edad de hojalata.