jueves, 30 de enero de 2014

Icario, Erígona y Mera



El dios Dionisio inició a Icario, padre de Erígona, en el arte del vino. Este invitó a los ciudadanos a tomar de él, pero se pasaron bebiendo y creyeron que Icario les había envenenado o embrujado, por eso lo mataron.

Al ver a su amo muerto, la perrita Mera fue a avisar a Erígona y arrastrándola por la falda la llevó ante el cadáver de su padre. Esta al verlo se suicidó y pidió que todas las jóvenes de la ciudad murieran de la misma manera.

Tal como deseó la chica, las jóvenes comenzaron a colgarse sin motivo alguno y Mera transformada en estrella Siro daba tanta calor que quemaba la tierra. El rey introdujo el culto de Zeus ikmaios ( de las humedades).

Un oráculo dijo al pueblo que para acabar con esto se tenían que capturar a los asesinos de Icario, a demás de fundar unas fiestas en honor a Erígone: las Aioras, en las que se cantaba una canción en su recuerdo y se balanceaba a jóvenes en columpios atados a árboles.

Tras tan trágico final,  Dionisio lamentó tanto la desgracia de esta familia que los ascendió al cielo como las constelaciones de Boyero ( Icario), virgo ( Erígona) y Can Mayor ( Mera) o según la versión Mera fue transformada en Siro, una de las estrellas que forman la constelación del Can Mayor.