martes, 29 de abril de 2014

El inframundo

http://redeyes-redeyes.blogspot.com.es/2008/01/el-paso-de-la-laguna-estigia-joachim.html
El paso de la laguna Estigia ( joachim Patinir)



El término inframundo se usa para designar los lugares a los que iban a parar las almas de los difuntos tras su muerte. Según la mitología griega se creía que estaban situados bien bajo tierra o en los confines del mundo. El reino de Hades, los campos Elíseos, la isla de los Bienaventurados y el Tártaro se incluyen entre estos reinos.

La forma en que los griegos concibieron este lugar fue cambiando con el pasar de los años:
En un principio, como se describe en la Ilíada, Odisea de Homero, todos los muertos iban al reino del dios Hades y no había ninguna distinción entre los que habían sido buenos en vida o malos. Pero después surgió la idea de un paraíso, situado en los confines de la tierra, que estaba reservada a héroes. Se trata de las islas Elíseas o isla de los Bienaventurados (makaroni nesoi). Allí vivían los grandes héroes como Aquiles. También  nació la idea de un "paraíso" al que tenía acceso toda persona que hubiera sido buena en vida y las que se habían iniciado en alguno de los Misterios de la antigüedad. Se trata de los Campos Elíseos que estaban gobernados por Radamantis. Se creía que los habitantes de esta isla podían regresar a la vida. A la vez que nace la idea de que se premiaba la virtud con la estancia en los  Campos Eliseos, surge la idea de que se castigaba a los malvados en el Tártaro, que era una gran prisión rodeada por el río Flagentonte. En principio era únicamente la prisión de los Titanes pero después fue el calabozo de las almas condenadas como Ticio, Tántalo, Sísifo...

La forma de llegar al Hades, también fue variando. En un principio se cría que la psiche( alma, pero lo entendian mas bien como aliento, no con nuestra concepción) se desvanecian bajo tierra e iban a parar directamente al Hades.

Después se pasó a creer que era Mercurio quien las acompañaba hasta el principio de la Laguna Estigia donde los recogía el barquero Caronte y los llevaba al Hades. Pero no lo hacía sin beneficio, a cambio, pedía un obolón por eso a los muertos se les ponía una moneda sobre la boca, que servía para pagar al barquero.

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