jueves, 21 de mayo de 2015

Heracles y el león del Citerón





Cuando Heracles cumplió los 18 años abandonó al ganado que cuidó desde que había matado a su maestro Lino y se dirigió a matar al león de Citerón que causaba numeroso daños en el ganado de su padrastro Anfitrión y de Tespio,  rey de una ciudad vecina.

El león tenía una guarida en el monte Helicón en  cuya falda se encontraba Tespia, la ciudad que gobernaba Tespio. Para poder realizar la tarea, el héroe se traslada a la ciudad durante cincuenta días que es el tiempo que necesita para encontrar y matar a la bestia . El rey ,le ofrecea su hija mayor Procris como compañera de lecho pero en realidad Heracles yace cada noche con una hija de Tespio distinta. Algunos dicen que se acostó con todas la misma noche, excepto , con una que lo rechazó y permaneció virgen. De esas uniones tuvo cincuenta y un hijos pues Procris engendró mellizos y la menor de las hermanas también.

Después de encontrar al león y matarlo se vistió con su piel y se puso sus fauces como yelmo. Según otras fuentes la piel que vestía era del león dé Nemea.